La profecía de Joel sobre el derramamiento del Espíritu Santo (Joel 2:28-32) fue citada por Pedro en el día de Pentecostés (Hechos 2:16-21). Si bien la manifestación en Pentecostés es un cumplimiento clave, ¿qué aspecto adicional del contexto original de Joel añade profundidad a nuestra comprensión de esta profecía?