La profecía de las 'setenta semanas' en Daniel 9:24-27 es una de las más debatidas. Considerando las diversas interpretaciones históricas (literal, simbólica, preterista, futurista), ¿cuál es el principal desafío exegético al intentar determinar el punto de partida preciso para el cálculo de estas semanas y cómo afecta esto a la identificación del cumplimiento profético?