En Hechos 9:36-42, Pedro resucita a Tabita (Dorcas), una mujer conocida por sus obras de caridad. ¿Cómo este milagro, realizado en una figura femenina no prominente en la jerarquía religiosa, desafía las expectativas culturales y religiosas de la época y qué implicaciones tiene para la comprensión del papel de las mujeres en la iglesia primitiva?