Considerando la profecía de Natán a David en 2 Samuel 7 sobre el establecimiento de su casa y reino, ¿cómo se relaciona esta promesa incondicional con la advertencia condicional dada a Salomón en 1 Reyes 9:4-9, y qué implicaciones tiene esta relación para la comprensión de la fidelidad de Dios a sus promesas?