En el libro de Joel, la profecía sobre la plaga de langostas (Joel 1:4) es seguida por una promesa de restauración y una efusión del Espíritu (Joel 2:25-29). Considerando el contexto histórico y la literatura profética del Antiguo Testamento, ¿qué representa simbólicamente la plaga de langostas, además de una calamidad natural?