Considerando el libro de Joel, ¿cuál es la conexión teológica entre la plaga de langostas descrita en los primeros capítulos y la promesa del derramamiento del Espíritu Santo en Joel 2:28-32 (Joel 3:1-5 en algunas traducciones), y cómo esta conexión influye en la comprensión del arrepentimiento y la restauración en el contexto del Día del Señor?