En el libro de Joel, la profecía sobre el derramamiento del Espíritu Santo en Joel 2:28-32 (citada por Pedro en Hechos 2) se cumple parcialmente en Pentecostés. Sin embargo, ¿qué implicaciones teológicas tiene el hecho de que Joel también asocie este derramamiento del Espíritu con eventos cósmicos y juicio, aspectos que no se cumplen completamente en Hechos 2, y cómo afecta esto a la comprensión escatológica de la profecía?